GARCILLAS EN LA JANDA

Como fotógrafos e incluso como naturalistas, a menudo cometemos el error de "acostumbrarnos" a determinadas especies de las consideradas comunes. La posibilidad de observarlas con frecuencia hace que acaben pasando desapercibidas ante nuestros ojos, dedicados más a la búsqueda y captura de otras más "raras".

 

Esto es algo perfectamente normal. Cuando algo nos resulta muy accesible y común acabamos prestándole menos atención de la que le prestamos a otras cosas menos frecuentes. Sin embargo, es interesante de cuando en cuando reflexionar sobre esto y dedicarle el tiempo que se merecen  a estas, en este caso, especies más comunes.

 

Así decidí hacerlo yo la semana pasada, centrando mi atención en una de las aves más habituales de nuestros campos, las garcillas bueyeras.

 

Quizás la estampa más familiar es la de las garcillas en campo abierto, bien en cultivos o alrededor de charcas, o a lomos del ganado. Es por esto que esta vez quería aprovechar la oportunidad de vivir muy cerca de una gran colonia de cría para acercarme y obtener algunas imágenes diferentes a las que ya tenía.

 

Con respecto a la aves, decir que detenerse a observarlas en una colonia en la que hay cientos de parejas criando, de esta y otras especies de ardeidas, es algo muy bonito. Las garcillas son realmente muy simpáticas y además tremendamente ruidosas. Quizás una cosa que me ha faltado ha sido grabar un video para poder compartir con vosotros ese "ambientazo" que se vive al atardecer en un sitio así, cuando los habitantes de la colonia regresan al dormidero y literalmente miles de aves entre garcillas, grajillas, moritos y demás, se reúnen para pasar la noche.

 

 

En cuanto a las fotos, cambiar los campos de cultivo y las dehesas por la colonia permite jugar con los ambientes y los fondos tan diferentes que ofrece la vegetación de ribera y unas luces muy bonitas al atardecer. Sin embargo, las aves suelen estar metidas entre la vegetación y por ende a la sombra, lo que hace que conseguir una luz adecuada no sea fácil. En esta ocasión me he animado por primera vez a usar el flash y gracias a él he conseguido mejores resultados, pero aún así he tenido que disparar a ISOS muy altos y velocidades muy bajas, lo que seguro ha acabado pasando factura a la calidad de las imágenes.

 

Sea como fuere, el resultado es el que aquí podéis ver.

Para la realización de las fotos (desde el coche):


Nikon D7100 +  300mm f/4 + teleconvertidor  TC14 II  + Flash  + bean bag

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