Recuerdo ver hace ya algunos años una imagen nocturna en el desierto de Namibia. Una circumpolar perfecta que me dejó fascinado y me  hizo querer aprender a realizar este tipo de imágenes tan espectaculares.

 

Por aquel entonces, ni la lente ni la cámara eran las más apropiadas para este tipo de fotografía. Sin embargo ahora, con un equipo algo mejor, es un tipo de fotografía que me encanta.

 

Fotografiar paisajes nocturnos tiene sus limitaciones. Los resultados a menudo no acompañan, en comparación se emplea mucho tiempo para obtener una sola imagen, pero aún así, cuando las cosas salen mínimamente bien, la satisfacción es tan grande que hace que quiera seguir y seguir. Además, tengo la suerte de compartir esta gran afición con mi hermano (www.nachogoytre.com), por lo que las noches siempres son mucho más llevaderas cuando se trabaja en compañía.